Desde que se fue… no se, es extraño, definitivamente cambió todo. De partida, ya no vivo en mi casa, o sea si, pero es como si nunca hubiera vivido acá, me acostumbre a vivir en mi casa, o sea, su casa. Lugar importante en nuestro mundo.
Arriba de nuestra cama habían estrellas en el techo, planetas también, brillaban con luz tenue y perfecta, me trae muchos recuerdos a mis visitas de niño al planetario, donde el espacio no tenia fin, no había un final, igual que nuestro lugar. Tampoco habían ruidos, era un aislamiento total de toda la otra realidad.
Recuerdo conversaciones a luz apagada, no se veía nada, siempre estábamos solos ella y yo, acompañados dentro de este universo, por estos acogedores astros que se cargaba en el día para decorar nuestras noches.
Ella hablaba poco, creo que siempre quería dormir, y yo me molestaba porque quería hablarle de nosotros, pero igual la entendía, sabia que para ella, estar flotando en medio del universo era uno de sus mayores placeres, quizás casi tanto como comer pastas, aunque sé también, que lo mas placentero sin duda alguna, era mi compañía al lado suyo, aunque yo estaba allí, hablándole para que no se durmiera, esta era la mejor música que podía escuchar para conciliar el sueño, mi voz, comentando todo lo muchísimo que podía abarcar mi amor por ella.
También me recuerdo con los ojos abiertos, pensando en que pasaría a esa misma hora, pero ella viviendo allá, pensando si volvería a ver esta galaxia después de su partida, si existe el amor eterno, o si mi boda podría ser en una iglesia instalada en la playa del planeta verde luminoso que veo a un poco de distancia.
Cada día que pasa, me hago un mas fiel creyente, de que ese mundo, lo construimos nosotros, con nuestro amor, que se fue materializando en una galaxia sin limites, que con cada beso se fue creando una estrella, con cada mirada se fue acercando un planeta nuevo… quizás como dios, con su inmenso amor, creó este otro universo paralelo en el cual vivimos hoy en día. Quizás… hasta somos una especie de dioses por haber creado un universo paralelo, solo suyo, solo mío… nadie mas, solo nuestro.
O tal vez este universo ya estaba allí, pero no tenia vida, alguna vez se pudo haber visto, pero nunca se miró. Estaba, pero no existía antes de nosotros, cualquiera que sea la verdad de su origen, nunca había estado en un lugar tan hermoso y llenador.
Ahora que no está, nada es igual. La verdad es que no he vuelto a entrar a nuestro universo, ya no está, pero tengo claro que no ha dejado de existir, es solo que no tengo la llave completa, solo tengo la mitad. Ella tiene la otra mitad, se la llevo, pero se con absoluta firmeza, que la esta guardando con su vida, para que cuando llegue el día, podamos aislarnos de nuevo, como lo hicimos alguna vez, en este mundo de colores, de alegría, de calor, de energías, de planetas y estrellas verdes luminosas.
Aquí estoy esperando otro viaje espacial.

a veces no somos tan diferentes wn jaja
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