martes, 28 de septiembre de 2010

Inseparables.

Cristóbal es un joven Chileno, excesivamente tranquilo, se muda a Inglaterra a los 3 años con su madre Verónica y su padrastro -al cual quería como a un padre- Richard, Este había muerto en un accidente de trabajo, heredándoles esta humilde, pero acogedora morada, en el centro de Brighton, el cual quedaba a una hora - en tren- de Londres.
Apasionado por la literatura y la música clásica. Miembro activo de un par de fundaciones en beneficencia, estudia Psicología en la Universidad de Londres por la mañana para poder trabajar en la tarde noche y así financiarse sus estudios.
Tubo una novia importante, Camila lo quiso mucho, pero esto no resultó, debido a que Cristóbal siempre tubo miedo de dejar a su madre sola, por lo cual, nunca pudieron proyectarse.
Llega Cristóbal a su casa, a las 11:34 PM, cansado y un poco molesto por un retraso en el tren que iba de Londres a Brighton y con un vacío sin fin en su estomago, ya que no había almorzado, porque estaba ahorrando para poder comprarle un televisor nuevo a su madre.
Se extrañó porque todos los días, después del trabajo, ella lo esperaba con algún plato preparado con sus irresistibles recetas, que habían sido enseñados por su abuela, y justo ese día, ella le iba a preparar Pastel de choclo -quizás el mejor del mundo- que era su plato favorito.
Entonces le grito a mamá, esperando escuchar la voz delgada y tierna de su madre, pero no hubo respuestas de ella.
Ya el corazón perdía su ritmo normal, y comenzaba a agitarse, adaptándose a la misma velocidad en que su mente hacia sinapsis pensando en el qué habrá pasado.
Corriendo por la casa, llegó a la cocina y se encontró, con lo que encadenaría el peor de los calvarios para Cristóbal... Derrame cerebral.

“Como puedo reponerme a este dolor sin tope, siendo que es el sentimiento mas vago, vació, frió, doloroso y hasta repugnante que cualquier ser humano podría sentir. es como me siento ahora, la verdad es que me siento mucho peor ; y las amargas y pasionales notas del violín de Yann Tiersen en la canción Sur le fil, no están solucionando mi problema, por el contrario, me hunden mas, en este pozo sin fondo en el cual me cuesta ver la luz.
Mis párrafos destilan amargura, y manchan la hoja con cúmulos de una pena negra, que se ha apoderado y atrincherado en mi pecho.
Podría vomitar maldiciones envueltas en odio, pero no me serviría de nada, esto no llenaría el vacío infinito que tengo adentro, menos aun, me permitiría desalojar este oscuro sentimiento de mi ser.
Sé que es todo mi culpa, por estudiar y trabajar todo el día, no pude estar presente para cuidarte o llamar a una ambulancia, y me duele mas aún, porque sé, con absoluta seguridad, que no hay persona en este mundo que ame como tu, no solo me refiero a ese incondicional amor maternal, que jamás otra madre podría entregar, si no que es toda tu visión frente al mundo entero. Tu me enseñaste lo que es amar al prójimo, y tener los valores que hoy día tengo. Jamás podré volver a sonreír, si no estas caminando conmigo, al igual que lo haz hecho toda mi vida, acompañándome en este hostil camino.
Perdóname
Te amo madre, siempre lo haré.”

Este era el contenido de la carta de Cristóbal, que no leyó en el funeral, solo la lanzo al ataúd, junto con unas rosas y un par de lagrimas, que decoraron el cajón.

Pasaron días, Cristóbal no iba a la Universidad, menos iba al trabajo, no comía casi nada, solo pensaba y lloraba, esta era la tónica de sus días. Llorar y pensar.
Sumiso en su cuarto, buscando alguna manera de aliviar ese gran dolor que no lo dejaba en paz, que lo abrazaba, dejándolo casi sin respirar.
De pronto, recordó a un tipo en una de las fundaciones a las que pertenecía Cristóbal, a quien se le había muerto su hija y su esposa, en un accidente de transito después que el manejaba en estado de ebriedad. Contaba, que lo único que le quitaba esa manta de dolor, era la heroína…
Deshidratado de tanto llorar, no opto mas que pobrar el insano consejo.
En Brighton, no era difícil conseguir heroína debido a que ha sido -desde la época de los ochenta- un balneario muy apetecido por la juventud, que va a divertirse y a experimentar para allá.
Cristóbal preguntó a las personas precisas, no mas de 3 derivaciones, hasta llegar al díler.

Con el brazo amarrado por su cinturón, puso a calentar la cuchara, preparó a su nunca antes pensada nueva amiga. Por su inexperiencia junta con el miedo, la jeringa no dejaba de tiritar. De pronto, dejó de pensar y actúo, estiró el cinturon con su boca y su aguja hizo contacto con su sangre. En segundos… todo fue distinto.
En 24 instantáneos segundos, los opiáceos, afectaron el sistema límbico -que controla las emociones- aumentando su sensación de placer al máximo, su cerebro se desconecto, ya no había dolor, ya no había nada, solo estaba el, solo el, ya el mundo entero se había ido, ya no existía mas gentes, ni árboles, ni autos, ni casas, solo el y ésta habitación la cual desconocía, porque nunca había sentido el techo tan inalcanzable, cada segundo se alejaba mas y mas.
Esta soledad se vio interrumpida cuando de pronto, apareció su madre en la habitación.
Cristóbal con su cerebro desconectado no podía hablar mucho-mas bien nada- Verónica con un pañuelo, le mojó la cara y le sonrió.
Cristóbal lloró, por pena e impotencia de no poder hacer mucho. Pero se quedó con el recuerdo de su amada madre.
Los siguientes días Cristóbal comenzó a consumir heroína con mas frecuencia, intentando hacer un nuevo contacto con el mas allá, pero no dio con ningún resultado. Frustrándose mas a cada intento, empezó a subir la potencia de sus dosis periódicamente.
Un día decidió aumentar su carga, al triple de lo que ya había subido anteriormente.
Asustado por la medida, y con la jeringa lista con una carga considerable, decide pincharse. Pasaron 19 segundos para que la droga hiciera efecto directo, en la actividad neuroquímica del tronco encefálico, provocando la desconexión completa de sus funciones motoras.
De pronto comenzó la sensación de ir subiendo, despegándose del piso. El no se movía, pero aun así, subía y volaba, y seguía subiendo…
Cristóbal, escuchó Que alguien pronunciaba su nombre insistentemente. Su corazón se hinchó, ya que no podía ser otra voz que no fuera aquella voz que buscaba, que tanto soñaba volver a escuchar. Era la voz de su madre.
Muy emocionado, veía como subía en dirección a esta voz. Entonces decidió mirar para abajo.
Se llevo una inolvidable impresión al verse a si mismo tirado en el piso, sin poder moverse.

♪ Sin duda tu alma partió a la eternidad
cerramos la puerta, desde aquel entonces , no puedo olvidar
superar y a dejar ese lugar no paro de visitar
no me canso de llorar en cumpleaños y navidad 

Poesía para olvidar


Aunque me cueste hablar del tema tengo que asumirlo,
me agobia esta pena ya no puedo reprimirlo
El dolor me va comiendo el alma lentamente,
En mi interior no existe calma, ya no estas presente,
Inconciente de esta situación nos fuimos a celebrar a un bar
Piscola tras Piscola y yo no quería parar
Ella me trataba de calmar, yo no le hacia caso
Fue el comienzo en mi vida de todo un fracaso
y paso a paso iba perdiendo la noción del tiempo
Ella enojada y yo viendo mas lento
Siento, que fue el peor error del mundo haber salido ese día
Talvez si yo te tuviera aquí conmigo no estaría…
Viendo que la vida se me cae a pedazos
Tu te ibas a ir yo te agarre del brazo
Un abrazo , un beso y te dije voy contigo
Me tomé el ultimo sorbo y despedí de mis amigos
Yo te sigo pronuncie notoriamente loco
Saque las llaves del auto aunque entendía poco
Toco el acelerador andaba con el pie pesado
tu me dijiste "yo me bajo, andas todo curado"
Pero mi amor que te ha pasado, si ya estoy acostumbrado
Cuantas veces he salido y siempre llego a todos lados,
Además estoy hablando bien, no ando a mucho mas que cien
Si hay algún chofer mejor que yo, dígame quien
De repente escucho un grito y pasó todo en un chasquido
Se me cruzó un auto y yo estaba abatido
En un latido, despierto en el hospital
Lo primero que escucho es que yo no tenía riesgo vital
Igual tenia miedo pregunté por mi novia
Me dijo “ cuanto lo siento” la respuesta era obvia
Desde ese maldito día que yo me retracto
El amor de mi vida murió en ese impacto…

domingo, 26 de septiembre de 2010

Solo segundos

Salgo aturdido, después de una confusa situación que ahora me ha dejado con un vacío amargo y oscuro dentro del pecho.
Hace muy pocos minutos, estuve envuelto en su cubrecama, envuelto en sus sabanas, que no solo conllevan ese cotidiano y agradable aroma a detergente, si no que también tenia la capacidad de acoger y conservar toda la energía, el amor, la pasión que se iba destellando en ese momento.
Yo tratando de entender como había llegado allí (a ese lugar privilegiado en donde solo yo tenia acceso), y ella callada, sin decirnos ni una sola palabra entre nosotros, lo cual no quería decir que no estuviéramos hablando, si no todo lo contrario, eran mis manos recibiendo información de su piel, de sus relieves, de su cuerpo entero extasiando hasta un punto desconocido mis sentidos, y yo sin creer este momento comencé a sentir la sensación de satisfacción mas grande de toda mi vida, experimentando lo inexperimentado, y mas aun, viéndola a ella, mas especial que nunca, pero tan bonita como siempre, entregándose a mi en su plenitud sin limites.
Pero como yo sabia que nada era perfecto en esta vida, algo estaba mal, comencé a dudar, mi corazón se acelero, y mi garganta también comenzó a anudarse, la empecé a tocar con mas inseguridad, y mi cuerpo no la quería soltar nunca jamás, era una ocasión única y mi mente comenzó a dudar mas y a pensar mas, y a dudar y pensar dudar.
todo era perfecto, excesivamente perfecto.
Y entre el miedo y la desesperación, mi corazón palpitaba mas, mi cerebro pensaba y mis brazos la encadenaban hasta que de pronto, mi sinapsis tubo resultado... salí.
Abro los ojos y estaba en mi pieza, me desperté escuchándome a mi mismo hablando, solo, con un tono desesperado, diciendo "que no sea un sueño, que no sea un su.."
ahora estoy aquí bocabajo en mi cama, queriendo morir porque todo había sido un sueño, el sueño mas carnal y emotivo de mi vida, pero a la vez mas desgarrador, al darme cuenta que esta diosa, capaz de hacerme volar y transportarme hasta lo mas feliz de mi ser, se había ido lejos y ya no estaban a mi alcance físico.
Por lo menos, la tuve segundos, solo segundos...


♪ Amor es vida y tu siempre estarás presente
por todo lo que cuesta asumir el hecho de perderte
me alegra el saber que al tenerte tuve suerte
entre sueños pude volver a verte 

El uno para el otro

Llega el Pancho donde su Negra.. día Jueves por la tarde, desde la Universidad, con un cansancio que se le notaba a kilómetros, pero a el no le importaba en lo absoluto.
Su semana había terminado, y le esperaban por delante 4 días libres hasta el lunes; era una época especial, donde la gente se inunda de patriotismo, se le infla el pecho hablar de su tierra, donde la iris de cada ciudadano percibe un blanco mucho mas intenso en la cordillera, donde 2 empanadas de pino acompañado de una copa de tinto, es mucho mas placentero que comer caviar con champagne Belle Epoque de Perrier-Jouet. Claramente se avecinaba el 18 de septiembre y con la decisión determinada de antemano, no duda optar irse a acampar con su pareja.
Con su “Chanchita ( así le dice hasta el día de hoy ), nos vamos a la playa hoy día mismo, veo que estás bonita así que hago mi maleta y partimos”, le dijo.
Al rato después, en la carretera la negra se puso mañosa, Panchito tratando de no enganchar, esquivando los malos ratos, paró en la carretera, trato de arreglar el problema, de darle en el gusto en lo que le exigía su acompañante, hizo lo que pudo y entendiendo que ya el tema estaba mas controlado, siguieron juntos su travesía, esperando llegar a su camping en Pichidangui.
Llegaron Allá, las chichas y carcajadas abundaban, todo era blanco, rojo y azul, todo eran cánticos y brindis, felicidad y bohemia.
Pancho procesó la información y de inmediato reconoció a su gente y como todo típico he infaltable mal anfitrión, dejo a la negra sola. Pero esta ya lo conocía, acostumbrada al comportamiento descuidado del Pancho, se percató que estaba debajo de un árbol, el cual le daba sombra y se puso a descansar.
Al rato después llega Panchito, caminando en un zigzag disimulado, con botella en una mano, vaso en la otra y junto a su mejor amigo, Javier,
que a todo esto ya había andado con la negra un tiempo, pero el Pancho no se hacia rollo, total en estos momentos era solo de él.
Pancho llega donde su abandonada pareja y le exige el álbum “The Soft Parade” un clásico de a fines de los 60, de los nunca olvidados y tan vigentes como siempre, The Doors, grupo el cual pancho y Javier escuchaban todas las tardes después del colegio, en la pieza de Javier y aprovechando que se encaminaban a vivir una especie de Woodstock 2.0 este grupo venia pintado.
La negra no demoro en ponerse a tono con unas melodías en guitarra, capaz de hipnotizar a cualquiera que le pusiera un poco de atención y un volumen perfecto para una buena conversación.
Pancho con Javier empiezan a tomarse un whiskey con Redbull y hielo contundente, que recién se habían preparado, para volver más ámeno el rato.

Pasaron un par de horas sumisos dentro de su viaje dialógico acompañado por este inmejorable repertorio que estaba tocando la negra, hasta que esta conversación se vió intervenida por el silencio cortante y seco que dejo la negra al dejar de tocar la canción con el incomparable guitarreo de Robby Krieger. Pancho respira profundo, se para, y le grita al Mati Mendoza (otro de los amigos que habían ido en auto) “Mati! Préstame los cables del auto por favor, que se me olvido prenderle el motor a la negra y se me quedo sin batería”

sábado, 25 de septiembre de 2010

Creacion Divina

Desde que se fue… no se, es extraño, definitivamente cambió todo. De partida, ya no vivo en mi casa, o sea si, pero es como si nunca hubiera vivido acá, me acostumbre a vivir en mi casa, o sea, su casa. Lugar importante en nuestro mundo.
Arriba de nuestra cama habían estrellas en el techo, planetas también, brillaban con luz tenue y perfecta, me trae muchos recuerdos a mis visitas de niño al planetario, donde el espacio no tenia fin, no había un final, igual que nuestro lugar. Tampoco habían ruidos, era un aislamiento total de toda la otra realidad.
Recuerdo conversaciones a luz apagada, no se veía nada, siempre estábamos solos ella y yo, acompañados dentro de este universo, por estos acogedores astros que se cargaba en el día para decorar nuestras noches.
Ella hablaba poco, creo que siempre quería dormir, y yo me molestaba porque quería hablarle de nosotros, pero igual la entendía, sabia que para ella, estar flotando en medio del universo era uno de sus mayores placeres, quizás casi tanto como comer pastas, aunque sé también, que lo mas placentero sin duda alguna, era mi compañía al lado suyo, aunque yo estaba allí, hablándole para que no se durmiera, esta era la mejor música que podía escuchar para conciliar el sueño, mi voz, comentando todo lo muchísimo que podía abarcar mi amor por ella.
También me recuerdo con los ojos abiertos, pensando en que pasaría a esa misma hora, pero ella viviendo allá, pensando si volvería a ver esta galaxia después de su partida, si existe el amor eterno, o si mi boda podría ser en una iglesia instalada en la playa del planeta verde luminoso que veo a un poco de distancia.
Cada día que pasa, me hago un mas fiel creyente, de que ese mundo, lo construimos nosotros, con nuestro amor, que se fue materializando en una galaxia sin limites, que con cada beso se fue creando una estrella, con cada mirada se fue acercando un planeta nuevo… quizás como dios, con su inmenso amor, creó este otro universo paralelo en el cual vivimos hoy en día. Quizás… hasta somos una especie de dioses por haber creado un universo paralelo, solo suyo, solo mío… nadie mas, solo nuestro.
O tal vez este universo ya estaba allí, pero no tenia vida, alguna vez se pudo haber visto, pero nunca se miró. Estaba, pero no existía antes de nosotros, cualquiera que sea la verdad de su origen, nunca había estado en un lugar tan hermoso y llenador.

Ahora que no está, nada es igual. La verdad es que no he vuelto a entrar a nuestro universo, ya no está, pero tengo claro que no ha dejado de existir, es solo que no tengo la llave completa, solo tengo la mitad. Ella tiene la otra mitad, se la llevo, pero se con absoluta firmeza, que la esta guardando con su vida, para que cuando llegue el día, podamos aislarnos de nuevo, como lo hicimos alguna vez, en este mundo de colores, de alegría, de calor, de energías, de planetas y estrellas verdes luminosas.
Aquí estoy esperando otro viaje espacial.


Entrando a Blog...











Despierto en la mañana, con muchas ganas de conversar con mis amigos, entonces decido ir a un lugar que estoy acostumbrando a ir para ver a mi gente, el lugar se llama Messenger. Es un lugar muy acogedor, en el cual me siento anfitrión de toda la gente que me conoce, van todos mis amigos y se reúnen para conversar entre ellos.
Allí encontré a a una vieja amiga, que tiene un tipo de esquizofrenia, lo cual la hace una mujer muy interesante. Ella habla con marcianos, viaja através del tiempo, puede entrar a cualquier lugar que desee, y crea gente, como una especie de dios.
Me empezó a contar sobre su experiencia mística y su relación con este universo paralelo que ella crea, comentándome que todo este submundo, estaba materializado en otro sitio de la realidad que se llama blog, y me mostró un conjunto de letras agrupadas como una especie de  serie, subrayada y de color azul, el cual no recuerdo bien, pero empezaban con http.
Ella me dijo que solo tenia que tocar estas letras y llegaría hasta el lugar llamado blog, me acerqué, lo toqué con el dedo indice y en una milésima de segundo, todo era negro y después blanco, y de pronto, estaba sumergido en su mar de ideas.
Claramente era como ella lo explicaba, tenia sus personajes, sus relatos, sus pensamientos y emociones, todo en este espacio, en su mundo, y me maraville al ver todo esto y entendí algo que siempre estuvo allí, también tenia esta clase de esquizofrenia. Yo también hablaba solo, yo también tenia amigos dentro de mi, paisajes, imágenes, historias, emociones, todas estas cosas estaban en mi mente desde siempre.
Asíque decidí materializar también mis ideas como lo hace mi amiga y aquí estoy.